La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmó un acuerdo voluntario con empresarios del sector energético para mantener el precio de la gasolina regular en un promedio de 24 pesos por litro en el 96% de las estaciones de servicio del país.
El acuerdo busca contener el impacto de la volatilidad internacional en los precios del combustible y proteger la economía de las familias mexicanas ante el aumento del costo del petróleo a nivel global.
De acuerdo con lo anunciado por el gobierno federal, el pacto fue suscrito con representantes de empresas distribuidoras y gasolineras, quienes se comprometieron a mantener el precio de la gasolina Magna dentro de ese rango en la mayoría de los puntos de venta del país.
La medida se aplicará principalmente a la gasolina regular y no incluye, por el momento, al diésel ni a la gasolina Premium. Además, el acuerdo no contempla las zonas fronterizas, donde existen esquemas fiscales diferenciados.
El gobierno federal informó que el convenio tendrá una vigencia inicial de seis meses y forma parte de una estrategia de coordinación entre autoridades y el sector privado para evitar incrementos abruptos en los precios de los combustibles.
Según lo expuesto por la administración federal, el objetivo es mantener estabilidad en el mercado energético nacional frente a factores externos que han presionado los precios del petróleo y los combustibles en distintos países.
Con esta medida, las autoridades buscan garantizar condiciones de estabilidad en el precio de la gasolina, uno de los productos que más impacto tiene en la economía cotidiana y en los costos de transporte y distribución en el país.