La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció la aplicación de un estímulo fiscal al diésel de 35.21 por ciento, medida que estará vigente del 14 al 20 de marzo, con el objetivo de mitigar el impacto de factores internacionales en el mercado energético.
De acuerdo con la publicación en el Diario Oficial de la Federación, el estímulo equivale a 2.59 pesos por litro, monto que dejará de cobrarse dentro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Con este ajuste, los consumidores pagarán 4.77 pesos por litro por concepto de dicho impuesto.
En contraste, las gasolinas Magna y Premium no recibirán estímulo fiscal durante el mismo periodo, por lo que continuarán pagando el total del impuesto correspondiente.
La decisión se produce tras un análisis del gobierno federal sobre los posibles efectos económicos derivados del conflicto internacional en Medio Oriente, en el que participan Irán, Estados Unidos e Israel. Según autoridades hacendarias, se prevé que el impacto sea de corto plazo y sin afectaciones significativas para las finanzas públicas del país.
Especialistas del sector energético señalan que el ajuste se enfocó en el diésel debido a que es el principal combustible utilizado en el transporte de carga, por lo que cualquier incremento en su precio suele reflejarse rápidamente en el costo de alimentos, materiales de construcción y otras mercancías.
Además, el gobierno federal mantiene un acuerdo con el sector gasolinero para estabilizar el precio de la gasolina regular alrededor de 24 pesos por litro, estrategia que busca evitar presiones adicionales en la inflación.