Un hombre de aproximadamente 40 a 45 años de edad perdió la vida al interior de la estación Camarones de la Línea 7 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, luego de caer desde varios metros de altura dentro de las instalaciones, en hechos ocurridos la tarde del miércoles en la alcaldía Azcapotzalco, en la Ciudad de México.
De acuerdo con los primeros reportes, el incidente ocurrió alrededor de las 14:30 horas cuando la víctima se encontraba en una zona elevada de la estación, cerca de las escaleras que conectan distintos niveles. Testigos señalaron que momentos antes de la caída el teléfono celular del hombre habría explotado presuntamente debido a una falla en la batería, lo que lo habría sorprendido y provocado que perdiera el equilibrio.
Tras el estallido, el individuo cayó desde el área superior hacia el interior del cubo de escaleras, descendiendo varios metros hasta impactarse contra el suelo a poca distancia del andén. Personas que se encontraban en el lugar alertaron de inmediato al personal del Metro, quienes resguardaron la zona y solicitaron la presencia de servicios de emergencia.
Paramédicos que acudieron al sitio revisaron al hombre; sin embargo, confirmaron que ya no contaba con signos vitales debido a las graves lesiones ocasionadas por la caída. De acuerdo con los primeros reportes médicos, el impacto le provocó un traumatismo craneoencefálico severo.
Tras el fallecimiento, se dio aviso al Ministerio Público para que iniciara las diligencias correspondientes. Personal pericial y agentes ministeriales acudieron a la estación para realizar el levantamiento del cuerpo, recabar testimonios de testigos y abrir la carpeta de investigación que permita esclarecer las circunstancias del hecho.
Autoridades del Metro informaron que el servicio en la Línea 7, que corre de El Rosario a Barranca del Muerto, continuó operando con normalidad mientras se realizaban las investigaciones.
La Fiscalía capitalina analizará las condiciones en que ocurrió el accidente, así como los reportes relacionados con la presunta explosión del teléfono celular de la víctima, con el fin de determinar las causas exactas del fallecimiento.