La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este jueves que enviará al Congreso el denominado “Plan B” como alternativa tras el rechazo a su proyecto de reforma electoral.
Durante su conferencia, la mandataria señaló que los legisladores son libres de votar según su convicción, pero destacó que quienes no apoyaron la iniciativa se dejaron llevar por opiniones externas. “La ciudadanía formará su propia opinión y Morena deberá resolver internamente el tema”, indicó.
El “Plan B” plantea modificaciones a la Constitución y a leyes secundarias con tres ejes principales: adelantar la revocación de mandato para 2027, permitir que la consulta popular pueda incluir temas electorales como la reducción del financiamiento público a partidos, y establecer un techo al gasto en congresos locales, ayuntamientos y el Senado, lo que podría generar un ahorro de hasta 4,000 millones de pesos destinados a programas sociales.
Sheinbaum enfatizó que la intención de la iniciativa es reducir los privilegios de partidos y autoridades electorales, mientras la sociedad observa quién respalda o rechaza estas medidas. La presidenta sostuvo que los únicos votos a favor provinieron de la bancada de Morena, con apoyos limitados del Partido Verde y el Partido del Trabajo.
Con el “Plan B”, la presidenta busca retomar los objetivos de su reforma original, que incluían disminuir recursos públicos destinados a los partidos y optimizar el gasto en la estructura legislativa, aunque sin plantear cambios directos al Instituto Nacional Electoral ni a los organismos locales.
El proyecto será presentado formalmente al Congreso el próximo lunes, y se espera que los debates sobre su viabilidad política continúen en las próximas semanas.