El director del Centro Nacional de Antiterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó este martes su renuncia al cargo tras manifestar su desacuerdo con la estrategia militar de su país en Irán.
A través de una carta difundida en redes sociales, el funcionario sostuvo que el gobierno encabezado por Donald Trump tomó la decisión de iniciar operaciones en Medio Oriente bajo una premisa equivocada, al considerar que Irán no representaba una “amenaza inminente” para la seguridad estadounidense.
Kent también afirmó que la postura de la administración fue influenciada por presiones externas, incluyendo intereses vinculados a Israel, y cuestionó que la intervención se aparta de la política de “Estados Unidos Primero”.
Tras darse a conocer la dimisión, el presidente Trump reaccionó públicamente y descalificó la postura del exfuncionario, señalando que siempre lo consideró débil en materia de seguridad y defendiendo que Irán sí representaba un riesgo para su país.
En la misma línea, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, rechazó los señalamientos de Kent y aseguró que la decisión presidencial se basó en información de inteligencia “sólida y contundente” sobre una posible agresión inminente.
Fuera del gobierno, el comentarista político Tucker Carlson expresó su respaldo al exdirector antiterrorista, a quien calificó como una figura valiente por abandonar un cargo de alto nivel en desacuerdo con la estrategia oficial.
Kent, veterano de fuerzas especiales y exagente de la CIA, había sido confirmado en el cargo en julio del año pasado y reportaba directamente a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard. Durante su gestión, supervisó el análisis de amenazas terroristas a nivel global.
En su carta de renuncia, el exfuncionario también hizo referencia a su experiencia militar y a la muerte de su esposa en un atentado en Siria en 2019, al subrayar que no puede respaldar una guerra que, a su juicio, no justifica el costo en vidas estadounidenses ni aporta beneficios al país.
La salida de Kent se suma a otras renuncias registradas durante la actual administración, aunque con menor frecuencia en comparación con el primer mandato presidencial.