La actriz cubana-mexicana Livia Brito fue vinculada a proceso por el delito de falsedad de declaraciones ante la autoridad, dentro del caso relacionado con la agresión al fotoperiodista y paparazzi Ernesto Zepeda, ocurrida en junio de 2020 en una playa de Cancún, Quintana Roo.
La información fue dada a conocer por el periodista Carlos Jiménez, quien detalló que un magistrado del Poder Judicial de la Ciudad de México revocó un auto previo de no vinculación y determinó que existen elementos suficientes para que continúe el proceso penal. La resolución fue emitida el 28 de enero de 2026 y confirmada públicamente el 6 de febrero, tras la difusión de documentos judiciales.
De acuerdo con la investigación, el delito imputado a Brito consiste en que presuntamente negó o falseó información al declarar ante la autoridad, específicamente al rechazar haber agredido físicamente a Zepeda y haber causado daños a su equipo fotográfico durante el altercado. En el mismo proceso también fue vinculada su entonces pareja, Yosmi Mariano Gedler Martínez, identificado en algunos registros como Yosmi Marino Gedler Martínez.
La denuncia por falsedad de declaraciones fue promovida desde 2024 por Ernesto Zepeda y su abogada, Ángela Frías, como parte de la prolongada batalla legal derivada del incidente de 2020. Según la versión del fotógrafo, él captó imágenes de la actriz y su acompañante en un espacio público; posteriormente se habría producido una discusión, un forcejeo, agresiones físicas y daños a su cámara. Brito, por su parte, ha sostenido que fue víctima de acoso, que se trató de una invasión a su privacidad y que actuó en defensa propia.
Cabe recordar que el conflicto legal ya había tenido resoluciones relevantes. En instancias previas, Zepeda obtuvo fallos favorables por agresión y daño moral. Incluso, en junio de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó una sentencia que obliga a Livia Brito y a su expareja a pagar una indemnización por daño moral, cuyo monto ronda el millón de pesos o más, de acuerdo con distintos reportes.
La vinculación a proceso no implica una declaración de culpabilidad, sino que se trata de una etapa intermedia en la que se formaliza la investigación y se permite a la Fiscalía continuar con el caso. Livia Brito podrá llevar el proceso en libertad, sujeta a medidas cautelares, y deberá presentarse ante las autoridades conforme lo determine el órgano judicial.
El caso continúa abierto y será en las siguientes etapas procesales donde se defina la responsabilidad penal de las personas involucradas.