Una empleada doméstica y una fisioterapeuta que trabajaron para Iglesias en 2021 afirman haber sufrido un ambiente constante de control, insultos y acoso sexual.
La empleada doméstica, que en ese momento tenía 22 años, ofrece el testimonio más grave: asegura que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el artista, entonces de 77 años, quien la mandaba llamar a su habitación al finalizar la jornada.
“Me usaba casi todas las noches… Me sentía como un objeto, como una esclava”, declara. Describe actos de penetración, bofetadas y vejaciones físicas y verbales, que ocurrían frecuentemente con la presencia de una supervisora.
Un Patrón de Conducta Descrito por Múltiples Testimonios
La investigación, desarrollada durante tres años y que contactó a 15 exempleadas que trabajaron para el cantante entre 1990 y 2023, describe un patrón recurrente.
Varias mujeres relatan que, durante el proceso de selección, se les solicitaban fotografías de cuerpo entero y rostro. Ya dentro de la casa, Iglesias les hacía preguntas íntimas (“¿te gustan los tríos?”, “¿te has operado los pechos?”), les proponía encuentros sexuales y, en algunos casos, les tocaba los senos con el pretexto de evaluar una cirugía.
Los presuntos abusos habrían ocurrido en sus propiedades de Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas), con el conocimiento —según las acusadoras— de las encargadas de la casa.
Consistencia y Documentación
El reporte destaca que los testimonios principales son “consistentes y estables”, y están respaldados por pruebas documentales como mensajes de WhatsApp, fotografías, informes médicos y registros de llamadas.
Hasta el momento, no se ha conocido una reacción oficial por parte de Julio Iglesias o su representante ante estas acusaciones, que salen a la luz cuando el artista cumple 75 años en un momento de alta visibilidad profesional.