CHIHUAHUA, CHIH.
En tono irónico y con claros mensajes político-electorales, el alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, desestimó las declaraciones del senador Adán Augusto López, quien adelantó que la senadora Andrea Chávez Treviño sería la candidata y próxima gobernadora del estado.
“Del plato a la boca se cae la sopa y, como diría mi abuelo, no por mucho madrugar amanece más temprano”, lanzó Bonilla, al señalar que los tiempos y decisiones políticas en Chihuahua no se definen desde el centro del país ni por actores externos a la entidad.
El presidente municipal subrayó que Adán Augusto ni siquiera vota en Chihuahua, por lo que carece de peso real en la definición del rumbo político del estado. “En Chihuahua votan los chihuahuenses, y serán ellos quienes elijan al próximo gobernador o gobernadora”, afirmó.
En un mensaje con clara carga simbólica, Bonilla sostuvo que el respaldo anticipado del senador morenista podría resultar contraproducente para Andrea Chávez, al asegurar que le dio “el beso del diablo”, en alusión a apoyos que lejos de fortalecer, terminan desgastando políticamente.
Además, el alcalde cuestionó la autoridad moral de Adán Augusto López, al recordar que fue el propio gobernador de Tabasco, emanado de Morena, quien denunció la operación del cártel de La Barredora, lo que, dijo, exhibe contradicciones internas en el partido oficialista.
Con estas declaraciones, Bonilla marcó distancia del discurso nacional de Morena y dejó claro que, rumbo al 2027, la sucesión en Chihuahua se jugará en territorio local y en las urnas, no en declaraciones anticipadas desde el Senado.