El registro de temperaturas de hasta 30 grados en pleno febrero encendió señales de monitoreo en Durango. La Comisión del Agua del Estado de Durango (CAED) reconoció que el calor atípico genera preocupación de cara al estiaje 2026, aunque precisó que actualmente no existen puntos críticos generalizados de desabasto en la entidad.
La directora general del organismo, Yadira Narváez, explicó que el año comenzó con condiciones favorables gracias al buen ciclo de lluvias de 2025, lo que permitió mantener presas con niveles óptimos y mejorar la disponibilidad en comunidades que históricamente enfrentaban dificultades de suministro, como Tlahualilo, Mapimí y Mexiquillo.
“Sí estamos algo preocupados”, admitió, al recordar que esperan no repetir escenarios como el de 2023, cuando las olas de calor impactaron con fuerza diversas regiones del país.
El estiaje ya inició y, de acuerdo con la funcionaria, los meses más críticos serán marzo, abril y mayo, periodo en el que se eleva la demanda de agua potable y aumenta la presión sobre pozos y sistemas de distribución.
Aunque no se reportan focos rojos, Cuencamé se mantiene bajo especial observación. El municipio opera actualmente cuatro de sus siete fuentes de abastecimiento, mientras se rehabilitan dos pozos adicionales con el objetivo de estabilizar la presión del servicio.
Narváez destacó que las lluvias invernales han ayudado a disminuir la presión en comunidades rurales, donde las mismas fuentes hídricas suelen destinarse tanto al consumo humano como al ganado en tiempos de sequía.
Respecto a infraestructura, informó que la obra proyectada en 2025 fue concluida y que los sistemas fueron reforzados para afrontar la temporada crítica. No obstante, reconoció que pueden presentarse imprevistos técnicos, como fallas en bombas o equipos, ante lo cual aseguró que existe coordinación permanente con los 39 municipios del estado.
En cuanto a la presa Presa Tunal II, detalló que los trabajos avanzan conforme al calendario. Actualmente se realizan obras de desvío del río para permitir el desplante de la cortina, etapa prevista para iniciar entre finales de abril y principios de mayo.
A nivel nacional, los pronósticos climáticos anticipan un incremento temprano de temperaturas en distintas regiones durante el arranque de la primavera, lo que podría intensificar el estiaje. En ese contexto, Durango mantiene monitoreo constante del clima y del consumo de agua para responder de manera oportuna ante cualquier escenario.