Veracruz vivió una de las temporadas de lluvias más devastadoras del año. A más de dos meses de la emergencia, cientos de familias enfrentan la Navidad sin haber recuperado lo básico: viviendas limpias, drenaje funcional y servicios plenamente restablecidos.
A más de 60 días de las lluvias extraordinarias que azotaron Veracruz en octubre, la emergencia sigue latente. Mientras el calendario marca las fiestas decembrinas, en decenas de comunidades la vida cotidiana transcurre entre lodo seco, montones de escombros y servicios públicos que aún no logran normalizarse.
De acuerdo con el balance oficial, al menos 48 localidades y 38 municipios del estado resultaron afectados por lluvias intensas, inundaciones y desbordamientos de ríos. El desastre dejó 37 personas fallecidas y siete más desaparecidas, además de miles de viviendas dañadas y una infraestructura severamente golpeada.
Aunque la fase crítica quedó atrás, el proceso de recuperación avanza de forma desigual. En zonas del norte del estado, como Coatzintla y Poza Rica, habitantes denuncian que los problemas en la red de drenaje y la acumulación de basura siguen siendo un obstáculo para volver a la normalidad.
“Las autoridades están batallando con los drenajes porque no estaban funcionando; el agua no bajaba”, explicó Areli, vecina de Coatzintla. Asegura que aún existen colonias donde el lodo no ha sido retirado por completo y casas que permanecen deshabitadas debido a las condiciones insalubres.
En Poza Rica, uno de los municipios más golpeados, la situación no es distinta. Juan Antonio Santiago, habitante de la zona, señaló que la recolección de basura se ha convertido en un problema persistente. “Hay montones de escombro y basura por todos lados. No se dan abasto”, relató.
Según reportes oficiales y de medios locales, las autoridades han asignado más de 145 millones de pesos en contratos para labores de limpieza y desazolve en más de 500 calles de tres municipios. Sin embargo, la magnitud del daño ha superado la capacidad operativa en varias regiones.
En materia de servicios, la Comisión Federal de Electricidad informó que logró restablecer el suministro a 132 mil 962 usuarios afectados por apagones, mientras que se reporta la reapertura de 68 caminos dañados en 46 localidades. En el sector educativo, 479 escuelas resultaron afectadas y, según el reporte oficial, todas han sido atendidas.
La Secretaría de Marina desplegó un amplio operativo de apoyo que incluyó la evacuación de 11 mil 875 personas, la entrega de más de 500 mil litros de agua potable, 25 mil raciones de comida, atenciones médicas y el uso de cocinas móviles, aeronaves y vehículos acuáticos para acceder a comunidades incomunicadas.
Pese a estos avances, el cierre de 2025 encuentra a muchas familias sin haber logrado reconstruir su patrimonio. La limpieza incompleta, la rehabilitación de viviendas y la normalización de los servicios básicos siguen pendientes, mientras el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas por posibles lluvias puntuales fuertes que podrían elevar nuevamente el nivel de ríos y arroyos.
Entre el 7 y el 11 de octubre, las lluvias extraordinarias afectaron también a Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro. En total, estos eventos dejaron 83 personas fallecidas y 17 desaparecidas en el país, consolidando uno de los episodios más severos del año.
En Veracruz, la Navidad no llegó con luces ni celebraciones para todos. En muchas comunidades, la prioridad sigue siendo recuperar lo elemental y reducir riesgos ante un territorio históricamente vulnerable a los temporales.