Tras semanas de permanecer prófuga, autoridades capitalinas lograron la detención de Gaby “N”, enfermera de 43 años, señalada como la presunta responsable de atropellar, arrastrar y provocar la muerte de un motociclista en calles de la alcaldía Iztapalapa, en un hecho que conmocionó a la Ciudad de México a inicios de enero.
El crimen ocurrió la noche del 3 de enero, en el cruce de Eje 6 Sur y Periférico Oriente, donde Roberto Hernández, repartidor de 52 años y padre de familia, circulaba a bordo de su motocicleta cuando fue embestido por un automóvil Honda City azul, modelo 2017. Lejos de detenerse, la conductora continuó su marcha mientras el cuerpo de la víctima quedó atorado en la parte frontal del vehículo, siendo arrastrado por más de un kilómetro y medio.
El recorrido terminó en la colonia Constitución de 1917, donde finalmente el cuerpo se desprendió. Minutos después, la mujer abandonó el automóvil —que no contaba con placas— y huyó del lugar, sin prestar auxilio ni dar aviso a las autoridades.
La brutal escena fue captada en video por automovilistas que circulaban detrás del vehículo y rápidamente se viralizó en redes sociales, generando indignación social, protestas de motociclistas y movilizaciones de familiares que exigían justicia.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que la localización de la presunta responsable fue posible gracias al análisis de videograbaciones, entrevistas y dictámenes periciales en mecánica y tránsito. Las indagatorias llevaron a las autoridades hasta el municipio de Ejutla de Crespo, Oaxaca, donde Gaby “N” fue finalmente detenida.
Tras su captura, la mujer fue trasladada a la capital del país e ingresada al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, donde quedó a disposición de un juez por su probable responsabilidad en el delito de homicidio calificado.
La esposa de la víctima expresó que su lucha no es económica, sino por justicia. “Nada nos va a devolver a Roberto ni va a quitar el dolor. Lo único que quiero es que pague por lo que hizo”, declaró en entrevista.
El caso continúa su curso legal, mientras familiares y colectivos mantienen la exigencia de que el crimen no quede impune.