El precio de las cajetillas de cigarros en México registrará un aumento significativo a partir del 1 de enero de 2026, como resultado del ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que aplicará el gobierno federal. En términos generales, el incremento será de entre 20% y 22%, de acuerdo con listas de precios que ya comenzaron a circular entre tenderos del país.
Comerciantes consultados señalaron que, en algunos casos, el costo al público pasará de los 87 pesos actuales hasta los 106 pesos a partir del 5 de enero, aunque algunas tiendas ya empezaron a reflejar el ajuste desde esta semana, ante el encarecimiento del producto a distribuidores.
A inicios de la semana, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recordó que para el ejercicio fiscal de 2026 se implementará un esquema de actualización gradual del IEPS aplicable a los tabacos, el cual se extenderá hasta 2030.
Dicho plan establece que la cuota por cada cigarro enajenado o importado será de 0.8516 pesos a partir de 2026; aumentará a 0.9197 pesos en 2027, 0.9932 pesos en 2028 y 1.0726 pesos en 2029. Finalmente, desde el 1 de enero de 2030, entrará en vigor la cuota definitiva de 1.1584 pesos por unidad.
Como referencia, estos son algunos de los precios estimados a partir de enero de 2026 para marcas de Philip Morris que ya fueron distribuidos entre tenderos:
Marlboro Rojo corto y Marlboro Blanco corto
Costo a tiendas: 95.47 pesos
Precio al público: 105 pesos
Marlboro Rojo largo y Marlboro Blanco largo
Costo a tiendas: 94.24 pesos
Precio al público: 106 pesos
Violeta
Costo a tiendas: 89.96 pesos
Precio al público: 100 pesos
Garden, Summer, Blossom, Ice
Costo a tiendas: 84.48 pesos
Precio al público: 99 pesos
Benson mentolado y Kretek Clavo
Costo a tiendas: 99.01 pesos
Precio al público: 108 pesos
Ruby
Costo a tiendas: 94.25 pesos
Precio al público: 106 pesos
L&M
Costo a tiendas: 46.38 pesos
Precio al público: 77 pesos
Faros 25s
Costo a tiendas: 68.35 pesos
Precio al público: 82 pesos
El ajuste al IEPS forma parte de la estrategia fiscal y de salud pública del gobierno federal, orientada a desincentivar el consumo de tabaco mediante incrementos graduales en su precio durante los próximos años.