A partir del 18 de febrero de 2026, la cédula profesional —tanto en formato físico como electrónico— dejó de ser considerada una identificación oficial en México, de acuerdo con una disposición publicada en el Diario Oficial de la Federación.
La medida establece que el documento expedido por la Dirección General de Profesiones únicamente servirá para acreditar el nivel de estudios y autorizar el ejercicio profesional correspondiente, pero ya no podrá utilizarse como medio de identificación para realizar trámites oficiales en el país.
Con este cambio, las únicas identificaciones oficiales válidas para trámites serán la credencial para votar emitida por el Instituto Nacional Electoral y la CURP biométrica.
La modificación fue firmada por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, y obliga a todas las autoridades del país a ajustar sus lineamientos conforme a la nueva disposición.
El documento oficial señala que las cédulas profesionales, ya sean físicas o electrónicas, “no constituyen documento de identificación oficial”, por lo que las dependencias deberán tomar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de esta norma.
Cabe recordar que la cédula profesional electrónica fue implementada desde el 10 de abril de 2018; sin embargo, con la nueva disposición pierde su carácter como medio de identificación personal.
Pese al cambio, la Dirección General de Profesiones continuará emitiendo cédulas profesionales, las cuales conservarán validez para acreditar estudios y permitir el ejercicio legal de la profesión, pero no podrán utilizarse para acreditar identidad en trámites oficiales.