La intervención inicial buscaba una corrección menor; las complicaciones derivaron en múltiples cirugías y afectaciones funcionales.
El nombre de Dorismar volvió a colocarse en el centro de la conversación pública luego de la difusión de imágenes que muestran severas afectaciones en su rostro. La actriz y conductora, conocida por su trayectoria en Televisa, enfrenta las consecuencias de una cirugía estética que, lejos de ofrecer el resultado esperado, derivó en una serie de complicaciones médicas y personales.
Dorismar, cuyo nombre real es Dora Noemí Kerchen Durán, es una modelo y actriz argentina que alcanzó gran popularidad en México a inicios de los años 2000, consolidándose como figura mediática en programas como Desmadruga2, La Hora Pico y otros espacios de entretenimiento de televisión abierta.
De acuerdo con versiones difundidas en medios de espectáculos, el origen del problema se remonta a una rinoplastia realizada en 2023, procedimiento al que la actriz se sometió con el objetivo de corregir una ligera asimetría nasal. La intervención habría sido practicada por un cirujano con quien mantenía una relación profesional como imagen de su clínica.
Sin embargo, la cirugía presentó complicaciones severas. Reportes señalan que parte del cartílago nasal colapsó, provocando hundimiento del puente y alteraciones visibles en la estructura facial. Ante el deterioro, Dorismar accedió a una segunda intervención con la intención de reparar los daños, pero esta habría agravado la situación al colocarse un implante que su cuerpo rechazó, generando infecciones y nuevas deformaciones.
Las consecuencias no se limitaron al aspecto estético. Trascendió que la actriz comenzó a presentar problemas funcionales, entre ellos dificultad para respirar y molestias constantes. En 2024 se sometió a una tercera cirugía reconstructiva, sin lograr una estabilización definitiva, lo que dejó cicatrices visibles y una apariencia notablemente distinta a la que mantenía antes de los procedimientos.
El impacto también alcanzó el plano emocional. Personas cercanas a la actriz refieren que enfrentó afectaciones psicológicas importantes, derivadas del cambio en su imagen y de la presión mediática, por lo que habría buscado apoyo terapéutico para sobrellevar la situación.
Actualmente, Dorismar habría iniciado acciones legales por presunta negligencia médica y viajó a Colombia para someterse a una cirugía reconstructiva especializada, con la esperanza de recuperar, en la medida de lo posible, tanto su salud como su calidad de vida.