Las cifras preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirman que las enfermedades crónicas no transmisibles continúan como la principal causa de muerte tanto a nivel nacional como en Durango, entidad que se mantiene entre los estados con menores tasas de mortalidad del país.
A escala nacional se contabilizaron 402 mil 320 defunciones, lo que representó una disminución de 4.4 por ciento en comparación con el periodo equivalente inmediato anterior. Del total, 55.7 por ciento correspondió a hombres y 44.2 por ciento a mujeres, mientras que en una proporción mínima no se especificó el sexo. La gran mayoría de los registros corresponde a fallecimientos ocurridos dentro del mismo año de referencia, y solo una fracción menor a registros extemporáneos.
Las tres principales causas de defunción en el país se mantienen sin variaciones:
Enfermedades del corazón, como primera causa.
Diabetes mellitus.
Tumores malignos.
Dentro de las diez principales causas también figuran las enfermedades cerebrovasculares, las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, la insuficiencia renal y los presuntos homicidios. En contraste, la COVID-19 dejó de ocupar posiciones relevantes, al registrarse cifras mínimas que ya no la colocan entre las principales causas de muerte.
En el caso de Durango, el estado se ubica por debajo de la media nacional, estimada en alrededor de 308 defunciones por cada 100 mil habitantes. Aunque el comunicado principal no desglosa cifras absolutas por entidad, comparativos históricos y reportes locales indican que la entidad registró alrededor de 11 mil defunciones en el periodo analizado, con un perfil de mortalidad similar al nacional.
El panorama estatal muestra un claro predominio de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, especialmente en personas mayores de 45 años. Por sexo, los hombres concentran una mayor proporción de fallecimientos por causas externas, como accidentes y agresiones, mientras que en las mujeres destacan las enfermedades crónico-degenerativas. En grupos jóvenes, los accidentes y hechos violentos siguen presentes, aunque con una incidencia menor en Durango frente a entidades con mayores niveles de violencia.
Aunque los indicadores colocan a Durango en una posición favorable frente al resto del país, el mensaje deja claro que el reto estructural persiste: reducir el impacto de las enfermedades crónicas mediante prevención, detección oportuna, promoción de estilos de vida saludables y acceso efectivo a servicios médicos, particularmente en el control de enfermedades cardiovasculares y diabetes.