Imelda Tuñón rompió el silencio tras la difusión de un video en redes sociales en el que se le observa autolesionándose durante una discusión con su entonces esposo, el fallecido cantante Julián Figueroa. En las imágenes, grabadas por el propio Figueroa, se escucha cómo él asegura que Tuñón se lastima sola, además de acusarla de haberle arrojado acetona en los ojos.
El material fue filtrado por el comunicador Javier Ceriani, lo que llevó a la cantante y actriz de 29 años a reaccionar públicamente a través de su cuenta de Instagram. En distintas historias y respuestas a comentarios, Tuñón afirmó que fue víctima de violencia por parte del padre de su hijo y calificó a Julián Figueroa como “golpeador”.
De acuerdo con su testimonio, el video difundido corresponde a un episodio posterior a una presunta agresión ocurrida en la vía pública. “Ese video está sacado de contexto, es una reacción a una violencia doméstica de Julián. Tengo fotos y testigos”, aseguró.
Tuñón también señaló directamente a Marco Chacón, esposo de Maribel Guardia, como el responsable de la filtración del material, al afirmar que era “la única persona con acceso” al teléfono de Julián Figueroa. Ante ello, anunció que emprenderá acciones legales amparada en la Ley Olimpia, que sanciona la difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
“Ese video no solo prueba la violencia que viví, también me revictimiza. Marco Chacón era el único con acceso, así que va a ser vinculado a proceso”, declaró.
Sobre el entorno en el que vivía, la actriz sostuvo que tanto ella como Julián se encontraban bajo control y restricciones. “Nos tenían restringidos a los tres, incluido Julián. Yo no podía decirle a mi familia lo que pasaba; afortunadamente las muchachas sí lo hicieron”, escribió al responder a seguidores que cuestionaban por qué permaneció en la relación.
En relación con la salud y el comportamiento de Julián Figueroa antes de su muerte, Tuñón afirmó que este se vio afectado tras la colocación de un implante de naltrexona a principios de 2023, el cual —según ella— fue promovido por Marco Chacón sin permitir que el cantante continuara con terapias adecuadas.
“El implante no resolvió el problema. Julián siguió con las sustancias. Primero vinieron convulsiones, luego la parálisis de la mitad del cuerpo y, al final, el infarto. Me dejó sin marido y a mi hijo sin papá”, expresó.
De acuerdo con el National Institutes of Health, la naltrexona es un medicamento utilizado como opción de tratamiento para la adicción a opioides, bajo supervisión médica.
Finalmente, Imelda Tuñón reiteró que continuará el proceso legal no solo por la filtración del video, sino por los hechos de violencia que asegura haber vivido, al considerar que la difusión del material constituye un uso ilícito de contenido privado y una forma de revictimización.