Una tragedia sacudió este sábado 7 de febrero de 2026 a la agencia municipal de San Mateo Sosola, perteneciente al municipio de San Jerónimo Sosola, en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, luego de que una fuerte explosión en un domicilio que operaba como polvorín clandestino de pirotecnia cobrara la vida de tres personas y dejara una más gravemente lesionada.
El estallido ocurrió al interior de una vivienda donde presuntamente se almacenaba y fabricaba material pirotécnico de manera ilegal, lo que provocó una onda expansiva de gran intensidad que destruyó el inmueble, generó un incendio y dejó escombros, humo denso y restos de tubos utilizados para la elaboración de cohetes.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, confirmó el saldo fatal e informó que se activaron de inmediato los protocolos de emergencia, así como la red hospitalaria regional, para atender a las personas afectadas. La persona lesionada fue trasladada al Hospital General de Asunción Nochixtlán, donde recibe atención médica especializada.
Víctimas identificadas
Las autoridades identificaron a las personas fallecidas como:
Emilio Valentín Mayoral Rivera, propietario del domicilio y presunto responsable del taller.
María Leidi Rivera Hernández.
Angélica Rivera Chávez.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas perdieron la vida en el lugar, algunas de ellas calcinadas debido a la magnitud de la detonación y el incendio posterior.
Movilización de cuerpos de emergencia
Al sitio acudieron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos del Estado de Oaxaca, personal de Protección Civil Municipal, así como corporaciones de seguridad estatales y municipales. El fuego fue controlado con el apoyo de una pipa de agua, evitando que las llamas se propagaran a viviendas cercanas.
La zona permanece acordonada por autoridades y personal de la Vicefiscalía Regional, que realiza las diligencias correspondientes, el levantamiento de los cuerpos y los peritajes técnicos, además de garantizar la cadena de custodia.
Investigación en curso
Las autoridades investigan si el taller contaba con permisos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), requisito obligatorio para el manejo y fabricación de pirotecnia. De manera preliminar, se presume que se trataba de una cohetería ilegal, una práctica recurrente en algunas regiones del estado, especialmente en vísperas de festividades.
El Gobierno de Oaxaca informó que se mantiene el seguimiento y acompañamiento a las familias de las víctimas y que, hasta el momento, no se reportan más personas lesionadas ni daños colaterales en inmuebles aledaños.
La tragedia vuelve a encender la alerta sobre los riesgos del manejo clandestino de pirotecnia, una actividad que año con año deja víctimas y pone en peligro a comunidades enteras.