Una balacera registrada la tarde del miércoles 5 de febrero de 2026 en pleno centro de Monterrey, Nuevo León, dejó como saldo preliminar entre seis y siete civiles lesionados, todos ajenos al hecho violento, lo que provocó pánico entre comerciantes y transeúntes en una de las zonas más concurridas de la ciudad.
El ataque ocurrió poco después de las 18:00 horas en el cruce de la avenida Juárez y Arramberri, en el área comercial conocida como Colegio Civil, a escasos metros del Mercado Juárez, donde diariamente se concentra un alto flujo peatonal. Testigos señalaron que un grupo de jóvenes abrió fuego en plena vía pública, generando caos y confusión.
De acuerdo con reportes preliminares, los presuntos responsables serían entre dos y cuatro jóvenes de aproximadamente 18 a 20 años, vestidos con ropa oscura, quienes presuntamente se perseguían entre sí y realizaron múltiples detonaciones de arma de fuego. Las balas alcanzaron a personas que se encontraban caminando por la banqueta, al interior de comercios y dentro de un negocio de venta de alimentos.
Entre las víctimas se reportan principalmente mujeres adultas, un hombre, una menor de aproximadamente 15 años y de manera extraoficial un adulto mayor. No se han confirmado fallecimientos; sin embargo, algunas de las personas heridas fueron trasladadas a hospitales como el Hospital 21 del IMSS y el Hospital Metropolitano, donde se reportan al menos dos en estado grave.
Al lugar acudieron paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y brigadistas de Protección Civil de Monterrey, quienes brindaron atención prehospitalaria a los lesionados. Tres de ellos fueron trasladados de inmediato a distintos nosocomios, mientras que otros recibieron atención en el sitio.
La balacera obligó al cierre temporal de varios negocios, que bajaron sus cortinas ante el temor de nuevos disparos. La avenida Juárez fue acordonada por elementos de la Policía de Monterrey y Fuerza Civil, quienes desplegaron un operativo en la zona para localizar a los agresores, quienes lograron darse a la fuga. Hasta el momento no se reportan personas detenidas.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León inició una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y no descarta que el ataque esté relacionado con disputas entre grupos delictivos, posiblemente vinculadas a la venta de drogas en la zona. Mientras tanto, el área permanece bajo resguardo policial y las autoridades llamaron a la ciudadanía a extremar precauciones.