Florinda Meza, actriz y viuda de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, ha manifestado públicamente su inconformidad con la serie biográfica Chespirito: Sin Querer Queriendo, actualmente disponible en la plataforma Max. Para Meza, la producción —dirigida y autorizada por los hijos del comediante— ofrece una versión distorsionada de los hechos y omite aspectos clave de su relación con el creador de El Chavo del 8.
Una de las principales críticas de Meza es la manera en que la serie representa el inicio de Chespirito en Televisa. Según ella, la escena que muestra a Gómez Bolaños “saltando una valla” para ingresar a la televisora es completamente falsa, ya que él ya era un escritor establecido y con experiencia antes de alcanzar la fama como actor.
Además, la actriz cuestiona que su personaje en la serie aparezca bajo el nombre ficticio de Margarita Ruiz, una decisión que atribuye a razones legales, ya que ella posee el 50% de los derechos de la obra de Gómez Bolaños. Meza considera que esto es una estrategia para minimizar su papel en la vida del comediante.
En medio de esta polémica, ha resurgido una controvertida declaración que hizo en una entrevista en 2004, donde Florinda Meza expresó abiertamente las dificultades que enfrentó en su relación con Roberto:
“Él tenía siete grandes defectos: su esposa y sus seis hijos. Si hubieran sido míos, habrían sido una maravilla.”
La frase, que generó fuertes reacciones en su momento, ha vuelto a ser viral con la serie. Mientras algunos la consideran una expresión de dolor o frustración, otros la ven como insensible. Meza ha explicado que se trataba de una reflexión sobre los obstáculos que enfrentó como pareja de Gómez Bolaños, no un ataque personal.
A pesar de la controversia, la serie ha sido bien recibida por ciertos sectores del público que valoran el intento de mostrar un Chespirito más humano. No obstante, para Meza, el relato está incompleto y responde a una sola versión: la de quienes buscan reescribir la historia desde la distancia y con intereses propios.
Con el legado de Chespirito nuevamente en el centro del debate, la disputa en torno a su memoria revela heridas familiares no cerradas, así como la tensión entre la narrativa oficial y la vivencia íntima de quienes compartieron la vida con él.