Excavadoras israelíes iniciaron este martes la demolición del complejo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en el ocupado Jerusalén Este. La acción se produce después de que Israel vetara hace un año las actividades de la agencia en su territorio y, recientemente, retirara la inmunidad diplomática de sus inmuebles, una decisión sin precedentes.
Detalles de la intervención:
Según el portavoz de UNRWA, Jonathan Fowler, fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo alrededor de las 7:00 a.m., obligaron a los guardias de seguridad a abandonar el recinto y confiscaron sus dispositivos. Fowler enfatizó que el sitio es una sede oficial de las Naciones Unidas, ubicada en el barrio de Sheij Jarrá, la cual había permanecido vacía durante meses debido al veto israelí. La zona fue acordonada por fuerzas de seguridad, impidiendo el acceso a la prensa.
Justificación israelí:
El Ministerio de Exteriores israelí emitió un comunicado defendiendo la acción, alegando que el Estado de Israel es propietario del terreno y que el complejo “no goza de inmunidad alguna”. Israel declaró ilegal a la UNRWA en enero de 2025 mediante una ley que fue reformada el 30 de diciembre pasado, permitiendo la expropiación de sus instalaciones en Jerusalén Este y el corte de suministros. El gobierno israelí acusó a la agencia de tener empleados vinculados a Hamás y la Yihad Islámica Palestina, afirmando que algunos participaron en los ataques del 7 de octubre de 2023.
Reacciones y contexto internacional:
La UNRWA calificó la demolición como “una violación directa al derecho internacional”. La reforma legal israelí ha sido condenada por contradecir convenciones internacionales, ya que ningún Estado miembro de la ONU puede excluir unilateralmente a un organismo de la inmunidad diplomática pactada. En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que Israel no había probado los vínculos entre la UNRWA y Hamás, y ordenó al país garantizar las necesidades básicas de la población civil en Gaza.
Implicaciones:
La demolición afecta también al Centro de Entrenamiento de Qalandia, que capacita a jóvenes palestinos. Esta acción se enmarca en un conflicto de larga data sobre el estatus de Jerusalén Este, ocupado por Israel desde 1967, y refleja la escalada de tensiones entre Israel y organismos internacionales humanitarios.