Ante el descenso de temperatura, nevadas y aguanieve provocadas por la segunda tormenta invernal, el Gobierno del Estado implementa un operativo de vigilancia y atención prioritaria para proteger a la población, especialmente en las zonas más afectadas de la sierra y comunidades vulnerables.
La interacción del frente frío número 27 con la tormenta invernal ha generado condiciones climáticas adversas en distintas regiones de Durango. En la zona serrana, particularmente en los municipios de Tepehuanes y Guanaceví, se registraron nevadas ligeras y aguanieve, con temperaturas que alcanzaron los -6°C en la región de Navíos. En contraste, la región de la Laguna amaneció con una temperatura de 3°C, acompañada de humedad y frío intenso.
Como respuesta, el gobierno estatal, bajo las instrucciones del gobernador Esteban Villegas Villarreal, mantiene un operativo coordinado por Protección Civil. Las acciones se enfocan en tres frentes principales: la vigilancia permanente en carreteras para prevenir accidentes por pavimento cristalizado, la atención directa a personas en situación de calle y la distribución de ayuda humanitaria en comunidades de alta vulnerabilidad.
Entre las medidas implementadas se encuentran la activación de refugios temporales, la entrega de cobijas, alimentos calientes y el monitoreo constante de las condiciones en las comunidades serranas más aisladas. El objetivo es mitigar los riesgos para la salud, como el aumento de infecciones respiratorias, y garantizar la seguridad de quienes transitan por las vías afectadas.
Los mayores retos en las próximas horas incluyen mantener la seguridad vial, atender a familias en zonas rurales sin fácil acceso y prevenir afectaciones a la salud por la exposición a las bajas temperaturas. Las autoridades recomiendan a la población extremar precauciones, evitar viajes innecesarios por carretera y acudir a los servicios médicos ante cualquier signo de hipotermia o enfermedad respiratoria.