En la primera semana de 2026, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum acudió a los mercados internacionales para colocar nueva deuda externa por un monto total de 9 mil millones de dólares, en medio de preocupaciones por el crecimiento del endeudamiento público.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada por Edgar Amador, informó que la operación consistió en la emisión de tres bonos en dólares con plazos y costos diferenciados, que fueron bien recibidos por los inversionistas. La demanda alcanzó cerca de 30 mil millones de dólares, es decir, 3.33 veces el monto ofertado, con la participación de 279 inversionistas globales.
Estructura de la deuda colocada:
· Bono a 8 años: 3,000 millones de dólares con tasa cupón del 5.625%.
· Bono a 12 años: 4,000 millones de dólares con tasa cupón del 6.125%.
· Bono a 30 años: 2,000 millones de dólares con tasa cupón del 6.75%.
Estos plazos, particularmente el bono a tres décadas, comprometen las finanzas públicas de varias administraciones futuras y reflejan el costo de financiamiento a largo plazo en el actual entorno de tasas de interés globales.
Contexto: Crecimiento acelerado de la deuda
Esta emisión se suma a una tendencia de crecimiento del endeudamiento que se ha acelerado con la actual administración. De acuerdo con el último informe mensual de Hacienda (noviembre 2025), el saldo de la deuda del país pasó de 16.803 billones de pesos en octubre de 2024 —cuando Sheinbaum asumió la presidencia— a 18.261 billones de pesos en noviembre de 2025.
Esto representa un incremento nominal de 1.458 billones de pesos en poco más de un año, equivalente a un crecimiento del 8.68% del saldo deudor.
Contraste con el inicio del sexenio anterior
El ritmo de endeudamiento actual contrasta con el del inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Entre diciembre de 2018 y noviembre de 2019, la deuda federal pasó de 10.551 a 10.754 billones de pesos, un aumento de apenas 200 mil millones de pesos (1.92%) en términos nominales.