Héctor Luis “El Güero” Palma, fundador del Cártel de Sinaloa, presentó un amparo ante el Juzgado Primero Penal del Estado de México, alegando tortura, incomunicación y maltrato psicológico durante su estancia en el penal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez.
La demanda fue admitida y se le otorgó una suspensión de plano, con lo que, en caso de comprobarse los hechos, se ordenará detener cualquier acto de incomunicación o tortura que pudiera afectarlo.
Palma Salazar, de 65 años, ha sido uno de los líderes históricos del narcotráfico en México. Fue detenido en 1995 tras un operativo encabezado por el general Jesús Gutiérrez Rebollo, luego de que un avión en el que viajaba realizara un aterrizaje de emergencia en Nayarit. Posteriormente fue extraditado a Estados Unidos en 2007, donde cumplió condena, y regresó al Altiplano al finalizar su sentencia.
A lo largo de su trayectoria criminal, Palma trabajó junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán y Miguel Ángel Félix Gallardo, conocidos como los líderes del Cártel de Sinaloa. Comenzó como ladrón de autos y sicario, hasta convertirse en uno de los narcotraficantes más notorios de los años 80 y 90.
Tras su liberación en mayo de 2021, Palma promovió amparos para garantizar su derecho a la salud y recibir atención médica adecuada debido a su edad y condición física. Ahora, con esta nueva demanda, busca protección frente a presuntas violaciones a sus derechos humanos dentro del penal.
El caso sigue bajo revisión judicial, mientras las autoridades federales deberán responder a la demanda presentada por el exlíder del cártel.