El gobierno de Estados Unidos desplegará a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LVIX, protagonizado por el cantante puertorriqueño Bad Bunny, el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California.
La medida fue confirmada por Corey Lewandowski, asesor del Departamento de Seguridad Nacional, en declaraciones al programa The Benny Show. “No hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio a quienes se encuentran en este país ilegalmente. Ni el Super Bowl ni ningún otro lugar”, aseguró.
El funcionario subrayó que la directiva proviene del presidente Donald Trump y que la vigilancia se aplicará sin excepciones: “Sin importar que se trate de un concierto de Bad Bunny, vamos a aplicar la ley en todas partes. Si estás en este país sin documentos, hazte un favor: vete a casa”.
Críticas a la elección de Bad Bunny
Lewandowski también expresó su rechazo a la designación del artista puertorriqueño para encabezar el espectáculo musical más visto en Estados Unidos. “Es una vergüenza que hayan decidido elegir a alguien que parece odiar tanto a Estados Unidos para representarlos en el descanso del partido”, afirmó.
La selección de Bad Bunny como figura central del medio tiempo ha generado debate en la opinión pública estadounidense. Para algunos, representa un hito histórico al convertirse en el primer artista latino en actuar en solitario en el escenario del Super Bowl; para otros, resulta una decisión controvertida por sus posturas críticas hacia la política migratoria estadounidense.
En el pasado, el cantante evitó incluir a Estados Unidos en parte de su gira internacional, alegando que la presencia del ICE en recintos de conciertos ponía en riesgo a parte de su público.
Un show bajo la lupa política
El anuncio de redadas por parte del ICE en un evento de alcance mundial como el Super Bowl agrega un ingrediente político a un espectáculo que tradicionalmente se asocia al entretenimiento y la cultura pop.