Un juez federal en Nuevo Hampshire emitió este jueves una orden judicial preliminar que bloquea en todo el país el decreto impulsado por el presidente Donald Trump para restringir el derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento, conocido como jus soli.
La medida, firmada por el juez de distrito Joseph Laplante, impide que el gobierno federal aplique disposiciones que nieguen la ciudadanía automática a hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense. El juez argumentó que el decreto representa un riesgo constitucional y podría causar “daños irreparables” a miles de personas afectadas.
“La ciudadanía estadounidense no es un privilegio condicionado por decreto presidencial. Es un derecho conferido por la 14ª Enmienda”, sostuvo Laplante en su resolución.
📜 Un derecho constitucional en disputa
El decreto de Trump, emitido el mes pasado, pretendía reinterpretar la 14ª Enmienda para excluir del derecho a la ciudadanía a hijos de padres sin estatus migratorio legal. Argumentando la necesidad de frenar lo que calificó como “abuso del derecho de nacimiento”, el mandatario insistió en que el Congreso y el poder judicial deben “adaptarse a la realidad migratoria”.
Sin embargo, organizaciones civiles y expertos constitucionalistas advirtieron que la medida contraviene precedentes legales establecidos por más de un siglo y abre la puerta a discriminación sistemática.
La demanda fue impulsada por una coalición de familias inmigrantes y organizaciones como la ACLU, que logró que el caso se procesara como una acción colectiva a nivel nacional. Aunque decisiones de este tipo suelen limitarse a jurisdicciones específicas, Laplante justificó el alcance nacional de la orden debido a la magnitud de los derechos en juego.
⚖️ Reacciones y futuro legal
La Casa Blanca expresó “profunda decepción” por el fallo, calificándolo como un “obstáculo judicial a la soberanía nacional”, y adelantó que apelará la decisión ante la Corte de Apelaciones del Primer Circuito. Voceros del Departamento de Justicia aseguran que el gobierno continuará defendiendo la constitucionalidad del decreto.
Por otro lado, legisladores demócratas celebraron el fallo como una victoria para la Constitución y las familias inmigrantes.
“Esto no es solo una cuestión legal, es una cuestión moral. Estados Unidos no revoca ciudadanías por decreto”, declaró la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.
Aunque el fallo no resuelve el fondo del caso, sí suspende la aplicación del decreto en todo el país mientras el litigio avanza. Se espera que el proceso llegue eventualmente a la Corte Suprema, que tendrá la última palabra sobre el alcance de la 14ª Enmienda en esta nueva era política.