Nicolás Maduro ha elegido a un penalista de alto perfil para su defensa ante la Corte de Nueva York, donde enfrenta cargos de narcoterrorismo. Se trata de Barry J. Pollack, el mismo abogado que recientemente negoció la libertad de Julian Assange, fundador de WikiLeaks.
Pollack es conocido por su doble formación: además de abogado, es Contador Público Certificado (CPA), una combinación clave para un caso que involucra complejas acusaciones financieras y lavado de dinero. Su capacidad para analizar y simplificar documentos económicos complejos ante un jurado se considera una ventaja estratégica para la defensa de Maduro.
Trayectoria en casos de alto impacto
Su historial incluye varias victorias notables:
· Liberación de Assange: Logró el acuerdo que permitió al activista salir de prisión y regresar a Australia.
· Absolución en el caso Enron: Consiguió un veredicto de inocencia total para un ejecutivo en uno de los mayores fraudes corporativos de EE.UU.
· Defensa de inocentes: Ha trabajado para liberar a personas encarceladas por error, como Martin Tankleff, quien tras 17 años en prisión fue exonerado e indemnizado.
Una defensa técnica y minuciosa
La elección de Pollack indica que la estrategia será profundamente técnica. Como profesor de derecho penal federal en Georgetown, conoce en detalle los procedimientos judiciales estadounidenses. Se espera que su defensa se centre en desarmar la evidencia financiera y cuestionar los métodos de investigación de la fiscalía.
Con Pollack como su abogado, el juicio contra Maduro se perfila como un proceso legal altamente complejo, donde la batalla se librará en el terreno técnico y probatorio más que en el político o mediático.