El asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, el pasado 28 de febrero, ha dejado un vacío de poder en la República Islámica en medio de la guerra con Estados Unidos e Israel. La muerte del ayatolá, que gobernó desde 1989, ha desatado una carrera por la sucesión, con Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder, emergiendo como el principal favorito para tomar el liderazgo.
Contexto de la sucesión:
Mojtaba, un clérigo de 56 años, se ha mantenido en un perfil bajo durante la mayor parte de su vida pública, pero ha jugado un papel clave en la Guardia Revolucionaria (IRGC) y en el aparato de seguridad iraní. Su cercanía con el poder militar y su influencia dentro de la estructura del régimen lo convierten en una figura central en la política del país.
La muerte de Ali Jamenei:
Ali Jamenei fue asesinado en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel durante los bombardeos en Teherán el 28 de febrero, lo que llevó a la declaración de luto nacional. Su muerte ha generado una fuerte polarización en la sociedad iraní, con miles de personas llorando su partida mientras que algunos sectores opositores celebraron su fallecimiento discretamente.
Mojtaba como sucesor:
La Asamblea de Expertos, encargada de elegir al nuevo líder supremo, ya está considerando a Mojtaba como su sucesor más probable, a pesar de que la sucesión hereditaria no es tradicional en el sistema chiita. Aunque aún no ha habido un anuncio oficial, se espera que la decisión se confirme después de las ceremonias de luto. Su liderazgo sería apoyado por la Guardia Revolucionaria y los sectores más conservadores del régimen, aunque también enfrenta resistencias dentro de las facciones más moderadas.
Contexto geopolítico:
Irán sigue en guerra con Estados Unidos e Israel, y la Guardia Revolucionaria ha intensificado los ataques en la región. Mojtaba ha sobrevivido a los recientes bombardeos y es considerado por muchos como el “hombre fuerte” del régimen. Sin embargo, su ascenso ha desatado tensiones internas, ya que algunos consideran que la sucesión dinástica podría ser incompatible con los principios republicanos de la revolución de 1979.