Canadá atraviesa una crisis en su sistema migratorio: solicitantes de residencia permanente podrían enfrentar tiempos de espera de hasta 50 años, según advierten medios locales y datos del Ministerio de Migración, Refugiados y Ciudadanía.
La radiotelevisión pública canadiense CBC informó que familias que solicitan residencia por razones humanitarias y de compasión se enfrentan a retrasos de entre 12 y 600 meses. Para otros sectores, los tiempos también son extensos: cuidadores podrían esperar hasta 108 meses (9 años), y trabajadores del sector agroalimentario hasta 228 meses (19 años).
El sitio web oficial del gobierno indica que quienes solicitaron la residencia por causas humanitarias en septiembre enfrentarán resoluciones a más de 10 años, y actualmente hay 49,400 personas pendientes de decisión.
Expertos y abogados migratorios han expresado su alarma ante los prolongados tiempos de espera, señalando que sus clientes viven con miedo a permanecer en un limbo legal por décadas. Algunos incluso especulan que la medida podría ser una estrategia del gobierno para reducir la llegada de migrantes al país.
Desde 2015, Canadá ha experimentado un incremento constante en la inmigración: de 300 mil personas en 2015 a un récord de 485 mil en 2024. Para 2025, el gobierno había fijado un cupo de 500 mil, pero a finales de 2024 anunció una reducción de hasta 27% en los próximos tres años, fijando 395 mil residentes permanentes para 2025, 380 mil en 2026 y 365 mil en 2027.
Esta nueva política refleja el ajuste del país a la capacidad de absorción económica y social, pero genera preocupación entre migrantes y especialistas sobre el impacto humanitario y legal de estas demoras sin precedentes.