Las autoridades federales confirmaron este lunes la identidad de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, y anunciaron que sus restos serán entregados a sus familiares conforme a los protocolos legales vigentes en el país.
El anuncio se realizó durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la identificación del cuerpo fue realizada por la Fiscalía General de la República (FGR) menos de 24 horas después del operativo en el que fue abatido.
“Normalmente los reclaman los familiares y se entregan”, explicó el funcionario al ser cuestionado sobre el destino de los restos, precisando que el mismo procedimiento aplicará para los otros integrantes del grupo que murieron durante el enfrentamiento.
El operativo se llevó a cabo el domingo 22 de febrero en la sierra de Tapalpa, Jalisco, mediante un despliegue coordinado de fuerzas federales. En la acción participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Fuerza Aérea Mexicana, el Centro Nacional de Inteligencia y la propia FGR, con intercambio de información con autoridades estadounidenses.
Durante el enfrentamiento murieron cuatro integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluido su líder, mientras que dos personas más fueron detenidas. Las autoridades aseguraron armamento de alto poder, entre éste lanzacohetes y equipo táctico.
Tras confirmarse la muerte del capo, se registraron bloqueos, incendios de vehículos y ataques en al menos siete estados del país. En la zona metropolitana de Guadalajara se reportaron más de 30 puntos con afectaciones, lo que derivó en suspensión de actividades y cancelaciones de vuelos en Jalisco y Puerto Vallarta.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, reconoció la acción de las fuerzas mexicanas, mientras que la embajada estadounidense y el gobierno de Canadá emitieron alertas para sus ciudadanos ante la escalada de violencia.
La confirmación oficial de la identidad y la definición sobre el destino de los restos marcan un momento clave en la estrategia de seguridad federal, en medio de un escenario de tensión por la reacción de la organización criminal tras la caída de su líder.