Una niña celebró su décimo cumpleaños viviendo un sueño: tener como invitados de honor a agentes de la Policía Estatal Preventiva de Durango, en el municipio de Vicente Guerrero, por quienes siente una profunda admiración y de quienes ha tomado inspiración para soñar, en un futuro, con portar el uniforme.
Los padres de la menor organizaron la sorpresa en su domicilio, gestionando la presencia de los oficiales para cumplir el mayor deseo de su hija. Los elementos de la Policía Estatal acudieron puntuales a la celebración, donde la convivencia fue el regalo más valioso.
El momento más emotivo se dio cuando los oficiales, en un gesto de gran calidez, compartieron su equipo táctico con la festejada para las fotografías, le brindaron un abrazo lleno de cariño y compartieron la tradicional degustación del pastel con la familia.