El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) advirtió que el endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos impactará directamente en el envío de remesas hacia México y otros países de América Latina, con una reducción estimada de 13% para 2026.
En su reporte mensual Global Macro Views, titulado “Efecto dominó de las políticas de Estados Unidos en migración y remesas”, el organismo calculó que el flujo comenzará a moderarse desde este año, con caídas anuales de entre 3 y 4 puntos porcentuales, hasta alcanzar la contracción prevista.
De cumplirse las proyecciones, el ingreso de remesas hacia México en 2026 se ubicaría en alrededor de 56,328 millones de dólares, lo que significaría 8,416 millones menos respecto al récord alcanzado en 2024, cuando las transferencias familiares ascendieron a 64,745 millones de dólares.
El IIF —que agrupa a bancos, aseguradoras, fondos privados y calificadoras a nivel global— subrayó que la reducción no implica un colapso en los envíos, pero sí un retroceso que borraría parte del crecimiento registrado en años recientes.
Impacto laboral en EU
El análisis, encabezado por Marcello Estevao, economista jefe del instituto, y Martín Castellano, director de investigación para América Latina, señaló que la política migratoria estadounidense ya refleja efectos negativos en su propio mercado laboral.
La disminución del número de trabajadores extranjeros está presionando la creación de empleo y elevando los salarios, en especial en el sector servicios. Según el informe, la mano de obra migrante había compensado los desafíos demográficos derivados del envejecimiento poblacional, pero su contracción actual plantea un escenario de mayor tensión económica.