La rickettsiosis vuelve a encender las alarmas en la zona Laguna. Esta enfermedad transmitida por garrapatas, que puede tener una mortalidad de hasta el 40% en humanos, cobró la vida de 13 personas durante 2025, la mayoría menores de edad, según reporta el Programa de Zoonosis de la Secretaría de Salud de Durango. Ese año se registraron 105 casos sospechosos, de los cuales 13 fueron confirmados y terminaron en defunción.
Edgar Urbina Torres, responsable del programa, advirtió sobre la gravedad del riesgo: “Una sola garrapata puede poner entre 2 mil y 5 mil huevecillos. Si no se controla una infestación en patios o viviendas, se puede convertir en una plaga masiva, todos vectores de Rickettsia, la bacteria que provoca fiebre manchada y puede ser mortal si no se trata a tiempo”.
El peligro es especialmente alto para los niños, quienes suelen tener contacto cercano con mascotas y jugar en áreas donde las garrapatas pueden estar presentes. Los síntomas de la rickettsiosis pueden confundirse con otras enfermedades, lo que retrasa el diagnóstico y el inicio de tratamiento con antibióticos, aumentando el riesgo de complicaciones graves.
Frente a esta amenaza, las autoridades sanitarias hacen un llamado urgente: la prevención comienza en casa. Mantener patios limpios, libres de cacharros y con pasto corto, evitar que los perros deambulen sin supervisión, revisarlos regularmente, bañarlos y acudir al veterinario son medidas que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La rickettsiosis no tiene por qué ser una sentencia. Con acciones simples pero constantes, es posible proteger a las familias. La Secretaría de Salud enfatiza que una garrapata en la mascota puede ser la puerta de entrada a una tragedia: la limpieza, la vigilancia y la atención veterinaria son la defensa más efectiva contra esta enfermedad.