Países del sudeste asiático activaron medidas preventivas en aeropuertos, como controles de temperatura y vigilancia sanitaria, luego de que se confirmaran dos casos de virus Nipah en India, lo que reavivó la preocupación regional por la posible propagación de este patógeno altamente letal.
El virus Nipah, clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un patógeno prioritario, representa un riesgo elevado por su capacidad de generar brotes epidémicos rápidos, una tasa de letalidad estimada entre 40% y 70% y la ausencia de una vacuna o tratamiento específico aprobado. Aunque existen vacunas en desarrollo, estas permanecen en fase experimental.
Las infecciones fueron detectadas a finales de diciembre en el estado de Bengala Occidental, en el este de India. De acuerdo con autoridades sanitarias locales, las dos personas contagiadas son trabajadores de la salud y se encuentran bajo tratamiento en un hospital de la región. El Ministerio de Salud indio informó que se identificaron y rastrearon 196 contactos relacionados con ambos casos; ninguno ha presentado síntomas y todos resultaron negativos en las pruebas realizadas.
En un comunicado, el gobierno indio llamó a evitar la desinformación y aseguró que la situación se encuentra bajo control. “Se están difundiendo cifras especulativas e incorrectas sobre los casos de enfermedad por el virus Nipah”, señaló la autoridad sanitaria, al tiempo que destacó el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica, las pruebas de laboratorio y las investigaciones de campo, acciones que permitieron la contención oportuna de los contagios.
El virus Nipah se transmite principalmente a través de murciélagos frugívoros y animales como los cerdos, pero también puede propagarse de persona a persona mediante contacto estrecho. En humanos, puede provocar una encefalitis grave, con consecuencias potencialmente mortales.
Los reportes sobre los casos en India llevaron a países vecinos del sudeste asiático, así como a Nepal y Hong Kong, a elevar sus niveles de alerta y reforzar protocolos sanitarios, especialmente en puntos de entrada internacional, con el objetivo de prevenir la introducción y diseminación del virus en la región.