El reportero Gino Ascencio interpeló directamente a la Presidenta, Claudia Sheinbaum, para denunciar las graves carencias del sistema de salud en su comunidad, Copalillo, Guerrero.
Con el micrófono en mano, Ascencio puso rostro a la emergencia sanitaria al relatar la muerte evitable de Mitzi Sofía Antonio, una niña de 12 años. La menor falleció tras la picadura de un alacrán, ante la ausencia de suero antialacránico en el centro de salud.
Su testimonio detalló una realidad de abandono institucional: los médicos suspenden la atención después de las 5 de la tarde, los fines de semana no hay servicio y las urgencias quedan completamente desatendidas, sumiendo a la población en una vulnerabilidad extrema.
Ante el reclamo, Claudia Sheinbaum respondió afirmando que el suero antialacránico sí existe en inventario y que su distribución debe garantizarse a través de las denominadas “rutas de la salud”. Se comprometió a investigar el caso específico de Mitzi Sofía.
La intervención del comunicador indígena evidenció la brecha entre la existencia teórica de los insumos médicos y su disponibilidad real en las comunidades más remotas y marginadas del país, poniendo sobre la mesa un desafío urgente para la próxima administración.