El robo de las cuatro llantas de la camioneta del diputado federal morenista Ignacio “Nacho” Mier Bañuelos, ocurrido en la madrugada del 15 de enero, ha desencadenado una reacción policial y militar masiva, generando duras críticas por un aparente trato preferencial.
El vehículo, una Jeep blanca aparentemente blindada, fue dejado sobre bloques de concreto en el estacionamiento de Plaza Ventura, en la exclusiva zona de Lomas de Angelópolis, en San Andrés Cholula. Las imágenes del automóvil en dichas condiciones se viralizaron rápidamente, identificando a su dueño como el hijo del senador Ignacio Mier Velazco.
Respuesta expedita y contundente
En un hecho inusual por su velocidad y magnitud, menos de 24 horas después del suceso, se desplegó un amplio operativo interinstitucional en la zona conocida como “la 46 Poniente”, un área famosa por el comercio de autopartes de procedencia dudosa, ubicada en los límites con Tlaxcala.
Al operativo, calificado por medios locales como “megaoperativo”, se sumaron policías municipales, estatales, agentes de la Fiscalía General del Estado y efectivos del Ejército Mexicano, quienes realizaron cateos y revisiones. Hasta el momento, no hay reportes oficiales de que se hayan recuperado las llantas del legislador ni de detenciones directas vinculadas a este caso específico.
Cuestionamientos y contexto de inseguridad
La respuesta inmediata y de alto perfil ha generado una ola de cuestionamientos en redes sociales y medios de comunicación. Ciudadanos y analistas señalan la disparidad en la atención, ya que robos idénticos a vecinos de la zona rara vez reciben un despliegue similar.
El incidente ha puesto bajo los reflectores la persistente inseguridad en el estado. El robo de autopartes es un delito común en la zona metropolitana de Puebla; tan solo en San Andrés Cholula se presentaron 172 denuncias por este delito durante 2025.