La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertó sobre la amenaza que representa el sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por contacto directo con gotas de saliva y moco al toser, estornudar o hablar. Las autoridades sanitarias destacan que, aunque el último brote registrado en México ocurrió en 2020 con 196 casos, la movilidad internacional aumenta el riesgo de casos importados.
El periodo de incubación del virus oscila entre 7 y 21 días, con un promedio de 10, y la persona infectada puede contagiar a otros desde cuatro días antes de que aparezcan las lesiones cutáneas hasta cuatro días después. Los síntomas iniciales suelen confundirse con un resfriado común, incluyendo fiebre, tos, estornudos, lagrimeo y congestión nasal, mientras que el exantema característico aparece unos días después y dura de cuatro a siete días antes de iniciar descamación.
El riesgo del sarampión no se limita a la erupción cutánea, sino que puede generar complicaciones graves, especialmente en niños menores de seis años y personas inmunocomprometidas, afectando los oídos, la laringe, los pulmones y, en casos poco frecuentes, el cerebro. Por ello, la UNAM enfatiza la importancia de completar los esquemas de vacunación SRP (sarampión, rubéola y parotiditis), que constituyen la medida más efectiva para prevenir brotes y proteger la salud infantil.
Las autoridades universitarias recomiendan que padres y tutores revisen que sus hijos tengan las vacunas completas y acudan a los servicios de salud especializados ante cualquier sospecha de contagio. La prevención, advierten, es clave para evitar complicaciones y controlar la propagación del virus en comunidades y escuelas, sobre todo durante los primeros meses del año, cuando los casos suelen ser más frecuentes.