El Senado detuvo el envío de la minuta de la reforma a la Ley del Amparo a la Cámara de Diputados luego de que surgiera controversia por un transitorio que contempla efectos retroactivos, es decir, que aplicaría incluso a juicios de amparo ya en trámite.
El transitorio fue propuesto por el senador Manuel Huerta (Morena) y aprobado formalmente por el Pleno, pese a las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que este agregado no estaba en su iniciativa y advirtió que podría violar el artículo 14 constitucional, que prohíbe la retroactividad en perjuicio de derechos adquiridos.
Actualmente, se especula que el Senado buscaría “corregir” el transitorio mediante una fe de erratas, una medida que legalmente solo puede emplearse para subsanar errores de forma y no para modificar el contenido de lo aprobado por el Pleno. Esto ha generado cuestionamientos sobre la transparencia y legalidad del procedimiento.
Expertos advierten que la retroactividad aprobada y la intención de enmendarla sin debate pleno pone en riesgo la seguridad jurídica y envía un mensaje de que la ley puede modificarse según conveniencia política.
Con este movimiento, la Ley del Amparo enfrenta su primer gran conflicto antes de llegar a Diputados, mientras la discusión sobre los límites de la retroactividad y el respeto al marco constitucional se mantiene en el centro del debate legislativo.