La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este martes que exista alguna investigación en curso contra el exsecretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, en relación con la orden de aprehensión emitida contra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de esa entidad.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum fue cuestionada por reporteros sobre la posible vinculación del exfuncionario federal con el caso. La mandataria fue enfática:
“No, no se está investigando. De parte del gobierno no se ha pedido ninguna investigación”, declaró.
Añadió que corresponde al gabinete de seguridad y a la Fiscalía General de la República (FGR) esclarecer los motivos por los que se giró una orden de aprehensión contra Bermúdez Requena, quien estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de Tabasco desde diciembre de 2019 hasta su renuncia en enero de 2024.
“Nosotros no protegemos a nadie. Si la fiscalía tiene algo, que investigue. Pero por parte nuestra, no hay ninguna acusación”, reiteró Sheinbaum.
El caso volvió a cobrar relevancia luego de que el comandante de la 30/a Zona Militar en Tabasco, General Miguel Ángel López Martínez, confirmara que la orden contra Bermúdez data de febrero de 2025, aunque hasta el momento no se ha hecho efectiva. Las autoridades estatales no han ofrecido mayores detalles sobre los delitos que se imputan al exfuncionario.
Hernán Bermúdez fue una figura cercana a Adán Augusto López, quien lo designó al frente de la seguridad estatal durante su gestión como gobernador. A pesar de la salida del morenista del gobierno estatal para unirse al gabinete del presidente López Obrador en 2021, Bermúdez se mantuvo en el cargo bajo el gobierno interino de Carlos Manuel Merino Campos, hasta su renuncia.
El señalamiento reaviva cuestionamientos sobre la responsabilidad política en el nombramiento y permanencia de funcionarios bajo posibles investigaciones, en medio del compromiso reiterado del nuevo gobierno federal con la transparencia y el combate a la impunidad.
Sheinbaum insistió en que el proceso debe esclarecerse con toda transparencia y que no se permitirá encubrimiento alguno, sin importar afinidades políticas.