La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la 116 Asamblea General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e inauguró el Hospital General 36 en Puebla, donde destacó que la institución es “una de las más queridas, respetadas y emblemáticas del Estado mexicano”.
Durante su mensaje, Sheinbaum afirmó que el IMSS es motivo de orgullo nacional y que su grandeza debe reflejarse en la sensibilidad, el trato humano y la vocación de servicio hacia la población. “El IMSS es parte viva de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestro compromiso como nación. Ha acompañado por generaciones a millones de mexicanas y mexicanos y continúa siendo ejemplo de fraternidad”, expresó.
La mandataria señaló que su gobierno ha avanzado en la modernización de servicios, la ampliación de derechos y la mejora de la calidad de atención, aunque reconoció que aún existen rezagos que deben superarse. Subrayó que el modelo IMSS-Bienestar “poco a poco” se está consolidando como parte del objetivo central de su administración: construir un sistema de salud universal.
“Estamos construyendo, realmente, el sueño de tener una salud universal”, dijo al destacar el trabajo conjunto del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar. En ese sentido, adelantó que se trabaja en una “cámara de compensación” que permita a las personas recibir atención en todo el sistema de salud sin importar la institución. “Si logramos conjuntar servicios y atender de manera universal, habremos dado un brinco cualitativo y cuantitativo muy importante para el pueblo de México”, añadió.
Sheinbaum también recordó que el IMSS “resistió a la larga noche neoliberal”, etapa en la que —dijo— se intentó desmantelar y privatizar instituciones públicas. Afirmó que, pese a episodios de corrupción y malos manejos, el Seguro Social se mantuvo en pie gracias a la defensa de millones de trabajadoras y trabajadores.
“El IMSS seguirá siendo, por muchas generaciones más, un faro de bienestar, un pilar de derechos y un símbolo del México fraterno y humano que estamos construyendo”, concluyó.