Once años después de aquella jugada que quedó marcada para siempre en la memoria de la NFL, los Seattle Seahawks y los New England Patriots vuelven a encontrarse en el escenario más grande del futbol americano. Este domingo 8 de febrero de 2026, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, será sede del Super Bowl LX, una revancha directa del Super Bowl XLIX de 2015, cuando los Patriots se impusieron 28-24 gracias a la recordada intercepción de Malcolm Butler.
Hoy, la historia es distinta. No queda ningún jugador de aquel duelo y ambos equipos llegan con identidades renovadas, nuevas figuras y la misma ambición: levantar el trofeo Vince Lombardi.
Seattle, defensa dominante y sed de revancha
Los Seahawks cerraron la temporada regular con marca de 14-3, como primer sembrado de la NFC, y se presentan como ligeros favoritos. Bajo el mando del entrenador Mike MacDonald, Seattle construyó la mejor defensiva de la liga, apodada el “Dark Side”, permitiendo en promedio apenas 17 puntos por partido.
A la ofensiva, el quarterback Sam Darnold vive el momento más importante de su carrera. Cuestionado durante años, el mariscal busca redención total y la oportunidad de darle a Seattle su segundo campeonato de Super Bowl, tras el título obtenido en el Super Bowl XLVIII.
Patriots, nueva era y un récord en juego
Del otro lado, New England también llega con récord de 14-3, como segundo sembrado de la AFC, en lo que representa su primera final en la era posterior a Tom Brady y Bill Belichick. Ahora, con Mike Vrabel como entrenador en jefe, los Patriots apuestan por juventud y carácter.
El protagonista es el novato Drake Maye, quien podría convertirse en el quarterback más joven en ganar un Super Bowl. Un triunfo no solo consolidaría su irrupción en la liga, sino que además le daría a los Patriots su séptimo campeonato, rompiendo el empate con Pittsburgh y colocándolos como la franquicia más ganadora en la historia de la NFL.
Camino al Super Bowl
Seattle llegó a la final tras imponerse a rivales de peso como 49ers y Rams en la postemporada, confirmando su dominio defensivo. New England, por su parte, superó a Chargers, Texans y Broncos, y selló su boleto al Super Bowl en un Campeonato de la AFC caracterizado por la intensidad defensiva y pocos puntos.
Fiesta dentro y fuera del campo
El kickoff está programado para las 6:30 p.m. (ET), lo que en México representa aproximadamente las 5:30 p.m. (hora del centro). El encuentro podrá verse en Azteca 7, TUDN, ESPN y Fox Sports, además de plataformas de streaming.
El espectáculo no se limita al emparrillado. El Apple Music Super Bowl Halftime Show estará encabezado por Bad Bunny, quien hará historia como el primer solista masculino de habla hispana en protagonizar el show de medio tiempo. Antes y durante el evento también participarán Green Day, Charlie Puth, Brandi Carlile y Coco Jones. A esto se suman los tradicionales comerciales millonarios, con anuncios que rondan los 8 millones de dólares por 30 segundos y la presencia de figuras como Peyton Manning y Serena Williams.