En un movimiento que eleva la tensión en la región, Estados Unidos desplegó tres destructores equipados con el sistema Aegis hacia aguas internacionales frente a la costa de Venezuela. Las embarcaciones —el USS Gravely (DDG-107), el USS Jason Dunham (DDG-109) y el USS Sampson (DDG-102)— llegarán en las próximas 36 horas como parte de una operación destinada a combatir el narcotráfico y reforzar la vigilancia marítima en el Caribe.
Fuentes citadas por agencias internacionales señalan que el despliegue incluye alrededor de 4,000 efectivos entre marineros e infantes de marina, así como apoyo aéreo con aviones de reconocimiento P-8 Poseidon, otras naves de guerra y al menos un submarino de ataque.
La misión se enmarca en la estrategia de Washington para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales, entre ellas el Cártel de Los Soles, señalado por autoridades estadounidenses de estar vinculado al régimen de Nicolás Maduro y de operar en el tráfico de cocaína hacia Norteamérica y Europa.
Respuesta de Caracas
El presidente Nicolás Maduro reaccionó calificando la operación como “una amenaza extraña y extravagante de un imperio en declive”. Aseguró que Venezuela defenderá “nuestros mares, cielos y tierras”, en un discurso que aviva el discurso de confrontación con Washington.