La existencia de un salón de belleza dentro de las instalaciones del Senado de la República generó polémica luego de que se difundieran imágenes en las que se observa a una legisladora recibiendo un servicio estético mientras se desarrollaba una sesión plenaria.
El espacio, ubicado en el segundo piso de la torre del Hemiciclo, opera en una oficina sin nombre ni número visible. De acuerdo con lo observado, el salón está completamente equipado con sillones de estética, espejos profesionales, un lavabo especializado para cabello y un carrito con productos de maquillaje. El lugar brinda atención únicamente cuando hay Sesión Plenaria, en un horario de 7:00 a 14:00 horas, y su acceso es discrecional.
Durante un recorrido por la zona, se constató que una persona identificada como Jazmín es la encargada de brindar los servicios de peinado, maquillaje y estética a quienes acuden al lugar. Sin embargo, el servicio no es abierto para todo el personal, ya que la estilista pregunta a los interesados “de dónde vienen” antes de permitir el acceso, lo que evidenció que se trata de un beneficio reservado solo para ciertos empleados y legisladores.
En el mismo recorrido, una trabajadora del Senado preguntó si ese espacio correspondía al salón de belleza; al confirmarlo, la puerta fue abierta de manera momentánea y cerrada casi de inmediato, aunque fue posible apreciar el interior del lugar y parte de su equipamiento.
La situación escaló cuando se identificó a la senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juanita Guerra Mena, quien se encontraba aplicándose un tinte para el cabello durante la sesión. Al ser cuestionada sobre el uso del servicio, la legisladora reaccionó visiblemente molesta y respondió: “¿Cuál servicio? ¿A poco usted no se hace un tinte?”. Posteriormente, señaló que el salón lleva aproximadamente un año operando dentro de la Cámara alta.
Al preguntarle si la Junta de Coordinación Política (Jucopo) tenía conocimiento de la existencia del espacio, la senadora evitó responder. Minutos después, la encargada del salón cerró la puerta del lugar, impidiendo que continuaran los cuestionamientos por parte de reporteros.
El tema generó aún más atención pública luego de que la senadora de Morena, Andrea Chávez, se deslindara del uso del salón mediante redes sociales, donde afirmó: “Tengo una Dyson y no me peina nadie”, negando así haber utilizado dicho servicio dentro del Senado.
Ante la creciente controversia, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, confirmó la existencia del salón de belleza y explicó que se encuentra instalado en el espacio que anteriormente ocupaba una oficina de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Detalló que el lugar está equipado con espejos, sillas profesionales y lavaderos de cabello, y defendió su existencia al señalar que es un espacio funcional para que senadoras y senadores puedan mantenerse presentables durante las sesiones, especialmente quienes viajan desde otros estados del país.
En cuanto al costo y funcionamiento del servicio, la administración del Senado aclaró que no se trata de un beneficio gratuito. De acuerdo con la versión oficial, cada legisladora o legislador que hace uso del salón paga los servicios de su propio bolsillo, pese a que el espacio y el personal especializado operan dentro de instalaciones legislativas.
No obstante, la revelación del salón desató una fuerte crítica pública, al contrastar con el discurso de austeridad republicana promovido en los últimos años por Morena y por las administraciones federales encabezadas por Andrés Manuel López Obrador y la actual presidenta Claudia Sheinbaum. En redes sociales, usuarios cuestionaron la congruencia entre dicho discurso y la existencia de servicios estéticos exclusivos dentro del Senado.
Como respuesta inmediata a la difusión de las imágenes y al malestar ciudadano, autoridades legislativas procedieron a la clausura del salón de belleza momentos después de que el tema se hiciera público, según se informó de manera extraoficial.
Posteriormente, la presidenta del Senado reconoció que ella misma ha acudido en alguna ocasión a servicios estéticos, aunque subrayó que se trata de una decisión personal y que no guarda relación alguna con el ejercicio de sus funciones legislativas. Asimismo, pidió no desviar la atención de los asuntos prioritarios que enfrenta el país.