Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a una mujer este miércoles en Minneapolis, durante una masiva operación migratoria. El hecho desató protestas inmediatas y una agria confrontación política entre autoridades federales y locales.
El incidente ocurrió en la mañana del 7 de enero, en la intersección de la calle East 34th con Portland Avenue. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la mujer fallecida usó su vehículo para intentar atropellar a los agentes, en lo que la subsecretaria Tricia McLaughlin calificó como un “acto de terrorismo interno”. Un agente de ICE, “temiendo por su vida”, realizó disparos defensivos. La mujer murió en el lugar y varios agentes resultaron heridos.
La versión federal contrasta con la reacción local. Cientos de manifestantes rodearon a los oficiales en el lugar, coreando consignas contra el ICE. Se reportó el uso de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, en medio de una presencia federal visiblemente intensificada.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, exigió de inmediato la salida de los agentes federales de la ciudad. “La presencia de agentes del ICE está causando caos en nuestra ciudad. Exigimos que abandonen Minneapolis inmediatamente”, declaró Frey, reiterando su apoyo a las comunidades de inmigrantes. El gobernador del estado, Tim Walz, informó que su equipo recaba datos sobre lo ocurrido.
El tiroteo se produjo en el marco de una “mega redada” migratoria anunciada para el área de Minneapolis-Saint Paul, que involucraría a unos 2,000 agentes. Además, el hecho ocurre en un momento de alta tensión política, mientras representantes de Minnesota testifican ante el Congreso sobre presuntas irregularidades en el uso de fondos federales en el estado.
La investigación sobre el tiroteo continúa, mientras la división entre el gobierno federal y las autoridades de Minneapolis parece profundizarse.