El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una fuerte polémica internacional al publicar este martes en su red social Truth Social dos imágenes generadas con inteligencia artificial que simulan la anexión estadounidense de Groenlandia y Canadá.
En una de las imágenes, Trump aparece colocando una bandera de EE.UU. en Groenlandia, acompañado por el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, junto a un cartel que declara: “GROENLANDIA — TERRITORIO DE ESTADOS UNIDOS EST. 2026”. La segunda imagen lo muestra reunido con líderes europeos en el Despacho Oval, ante un mapa alterado donde Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela aparecen bajo la bandera estadounidense.
Estas publicaciones virtuales se acompañan de acciones concretas de presión económica y diplomática:
- Anuncio de sanciones: El sábado anterior, Trump impuso un arancel del 10% a Dinamarca y otros siete países europeos (Francia, Alemania, Reino Unido, Noruega, Suecia, Holanda y Finlandia), condicionando su levantamiento a un acuerdo que otorgue el control de Groenlandia a Washington.
- Justificación estratégica: Trump aseguró haber mantenido una llamada con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, donde defendió la “importancia estratégica” de Groenlandia para la seguridad nacional y mundial, afirmando que “no hay vuelta atrás” en ese objetivo.
Contexto y reacciones:
La crisis tiene además un trasfondo personal. Trump vinculó públicamente su campaña por Groenlandia con la frustración de no haber recibido el Premio Nobel de la Paz en 2025. En una carta al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, expresó su malestar y afirmó que, tras esa decepción, ya no se siente obligado a “pensar únicamente en la paz”.
Las reacciones no se han hecho esperar:
· Dinamarca y Groenlandia han exigido el respeto a su soberanía territorial.
· Se han registrado protestas masivas en las calles de Copenhague y Nuuk (capital de Groenlandia).
· La comunidad internacional observa con preocupación cómo estas acciones ponen en jaque la cohesión de la OTAN y reavivan tensiones geopolíticas en el Ártico.