El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, irrumpió en la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU con un discurso de más de una hora que contrastó radicalmente con los llamados a la cooperación internacional expresados por los líderes que lo precedieron.
Desde el podio, Trump se atribuyó el fin de “siete guerras en siete meses”, defendió el despliegue de tropas en ciudades estadounidenses y volvió a insinuar que merece el Premio Nobel de la Paz. También lanzó ataques frontales contra la inmigración “descontrolada” y calificó el cambio climático de “engaño”, asegurando que los países miembros “se están yendo al infierno” y que sólo podrán salvarse si colaboran con Washington.
El mandatario aprovechó su intervención para ironizar sobre las fallas técnicas que enfrentó al inicio de su mensaje: “Todo lo que obtuve de Naciones Unidas es una escalera mecánica que se paró a la mitad y un teleprompter que no funciona”.
La postura de Trump se distanció por completo de la del secretario general António Guterres, la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quienes habían pedido unidad global ante la pobreza, la desigualdad, el cambio climático y los conflictos en Gaza y Ucrania.
En su referencia a América Latina, el jefe de la Casa Blanca defendió el bombardeo a lanchas frente a las costas de Venezuela, lo que Lula había señalado como una violación del derecho internacional. Además, cuestionó la “persecución” judicial contra Jair Bolsonaro y pronosticó que Brasil “sólo mejorará cuando trabaje con Estados Unidos”.
Sobre Medio Oriente, rechazó el reconocimiento del Estado palestino, culpó a Hamas de impedir un alto al fuego en Gaza y sostuvo que su alianza con Israel para atacar instalaciones en Irán había resuelto ese conflicto, afirmación que ni Teherán ni Tel Aviv respaldan.
Respecto a Ucrania, aseguró que busca terminar la guerra, aunque admitió que la paz es más difícil de lo esperado. Pese a criticar a Europa por comprar gas ruso mientras exige sanciones, alentó a los países de la OTAN a derribar drones rusos. Más tarde, se reunió con Volodymir Zelensky y con el presidente argentino, Javier Milei, a quien prometió respaldo político pero sin comprometer un rescate financiero inmediato.
Trump cerró su intervención cuestionando la razón de ser de Naciones Unidas: “¿Cuál es el propósito de esta organización? Pronunciar palabras huecas que no resuelven las guerras”.