El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá este jueves 15 de enero en la Casa Blanca con la líder opositora venezolana María Corina Machado, en lo que será su primer encuentro directo.
La cita ocurre en un momento de profundas transformaciones en el escenario venezolano, marcado por la reciente intervención militar estadounidense que resultó en la captura del expresidente Nicolás Maduro.
El encuentro tiene lugar después de que Trump haya expresado públicamente sus reservas sobre la capacidad de Machado para liderar una transición en Venezuela. Paralelamente, su administración ha iniciado el reconocimiento de la presidencia interina de Delcy Rodríguez, figura del chavismo, con el objetivo aparente de negociar acuerdos estratégicos para la reapertura del mercado petrolero venezolano a empresas estadounidenses.
Un Nobel que genera roce
Un antecedente curioso de la reunión son los rumores de un distanciamiento entre ambas figuras, surgidos después de que Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz en 2025. En ese momento, la opositora declaró que le “gustaría compartir” el galardón con Trump, gesto que el mandatario calificó como un “honor”. No obstante, el Instituto Nobel de Noruega ha aclarado que tal acción es jurídicamente imposible, al ser un premio intransferible.
Parada estratégica en el Vaticano
Machado llega a Washington tras realizar una parada en el Vaticano, donde se reunió con el papa León XIV. En dicha audiencia, solicitó la intercesión del pontífice para lograr un “avance sin demora” hacia una democracia plena en Venezuela, buscando consolidar apoyo internacional en un momento crucial para el país sudamericano.
La reunión en la Casa Blanca se perfila, por tanto, como un diálogo complejo que abordará el futuro político de Venezuela, la gestión de la transición y los intereses energéticos de Estados Unidos, con una anfitriona cuyo rol y peso específico en el nuevo escenario parecen estar en discusión.