La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma electoral conocida como “Plan B”, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de un intenso debate entre las distintas fuerzas políticas.
El dictamen fue avalado con el respaldo de Morena, Partido del Trabajo, Partido Verde Ecologista de México y Movimiento Ciudadano, mientras que legisladores del Partido Acción Nacional y del Partido Revolucionario Institucional votaron en contra.
Durante la discusión, el diputado morenista Víctor Hugo Lobo Román defendió la iniciativa al señalar que busca fomentar la austeridad y fortalecer los derechos político-electorales, además de reducir privilegios y reorientar el gasto público.
En contraste, desde la oposición, la diputada Laura Cristina Márquez consideró que la reforma no atiende problemáticas prioritarias como la seguridad, la salud y la educación. Por su parte, la legisladora priista Abigail Arredondo Ramos cuestionó los alcances del supuesto ahorro, al señalar que sería limitado frente a otros gastos del gobierno federal.
Previo a la votación, se presentaron mociones suspensivas por parte de la oposición para frenar la discusión, las cuales fueron rechazadas por la mayoría. Tras su aprobación en lo general, el dictamen pasó a la fase de discusión en lo particular, donde se analizarán reservas y posibles modificaciones.
El proceso legislativo continuará en los próximos días, en un contexto marcado por posturas encontradas sobre el impacto y alcance de la reforma electoral en el país.