A partir del 15 de abril de 2026, el precio del kilo de tortilla podría registrar un incremento de entre 2 y 4 pesos en distintas regiones del país, debido al aumento en los costos de producción, principalmente en la harina de maíz, así como en energéticos y otros insumos básicos.
De acuerdo con el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), el ajuste responde al incremento anunciado en el precio de la harina, que impacta directamente en el sector, además del alza en gas LP, gasolina, electricidad y salarios, lo que ha presionado los costos operativos de las tortillerías.
El organismo señaló que el aumento no será homogéneo en todo el país, ya que dependerá de los precios actuales en cada región. En zonas donde el kilo se mantiene entre 22 y 24 pesos, el ajuste podría ser mayor, mientras que en lugares donde ya se vende a precios más altos, el incremento sería menor o incluso nulo.
El sector tortillero indicó que ha mantenido precios estables durante los últimos años, pero advirtió que el aumento acumulado en costos ya hace difícil sostener los niveles actuales.
Este posible ajuste se da en un contexto de presión inflacionaria en productos de la canasta básica, lo que podría impactar directamente en la economía de las familias mexicanas.