El aumento en el precio de productos básicos continúa afectando a las familias, luego de que el tomate y el chile registraran incrementos significativos en distintos puntos de venta, encareciendo platillos tradicionales como el pico de gallo.
En recorridos por áreas de frutas y verduras, se observó que el jitomate saladet se comercializa hasta en 72.99 pesos por kilogramo, mientras que el chile jalapeño alcanza los 60.99 pesos por kilo, reflejando una tendencia al alza que se ha acentuado en las últimas semanas.
Este encarecimiento responde a diversos factores, entre ellos problemas climáticos en zonas productoras, menor disponibilidad de cosechas, así como el incremento en los costos de transporte y combustibles, lo que ha impactado directamente en el precio final al consumidor.
La situación ya comienza a reflejarse en los hábitos de compra. Comerciantes reportan una disminución en la demanda, mientras que consumidores optan por adquirir menores cantidades o sustituir ingredientes ante el alza de precios.
Especialistas advierten que el comportamiento del mercado de frutas y verduras ha sido uno de los principales impulsores del aumento en el costo de vida reciente, debido a la volatilidad en la producción y distribución de estos alimentos.
De mantenerse las condiciones actuales, no se descarta que los precios continúen elevados en el corto plazo, lo que seguiría afectando tanto a los hogares como a pequeños negocios que dependen de estos insumos básicos.