El precio del tomate continúa al alza en distintos mercados del país, donde actualmente se vende entre 35 y 60 pesos por kilo, lo que ha obligado a las familias a modificar sus hábitos de consumo, optando por comprar menos cantidad o sustituirlo por productos como puré de tomate envasado.
Comerciantes de mercados públicos y recauderías reportan una disminución en sus ventas de hasta 30%, al señalar que los clientes ahora adquieren solo lo indispensable, e incluso han dejado de comprar este producto ante su encarecimiento.
De acuerdo con vendedores, anteriormente los consumidores adquirían uno o más kilos, mientras que ahora únicamente compran medio kilo o unas pocas piezas, lo que refleja el impacto del aumento en el bolsillo de las familias.
En algunos establecimientos, el precio del tomate varía según calidad y tamaño, con costos que van desde los 35 hasta los 60 pesos por kilo, mientras que en supermercados ronda los 59 pesos.
En contraste, autoridades federales han señalado que el incremento forma parte de un “ligero aumento” en ciertos productos básicos, y han mencionado que en algunas tiendas institucionales el tomate se oferta a precios menores, aunque con variaciones en disponibilidad y calidad.
Mientras tanto, consumidores continúan ajustando su gasto diario, priorizando productos básicos y reduciendo la compra de alimentos que han registrado incrementos recientes.